¿Teletrabajo o Trabajar desde casa? no es lo mismo

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¿Teletrabajas o trabajas desde casa?

El teletrabajo es un concepto que ya existía antes de la pandemia del COVI19, pero parece que ha sido el coronavirus lo que haya impulsado a muchas empresas a apostar por el teletrabajo.

Lo interesante es que muchas de ellas se plantean continuar con este formato al menos para parte de su personal.

Al vernos empujados repentinamente a teletrabajar, cada cual lo ha hecho como ha podido, pero tienes que saber que no es lo mismo hacer teletrabajo que trabajar desde casa, con lo que tenga en casa.

Un puesto de trabajo requiere de unas condiciones, mobiliario e infraestructura tecnológica que debe replicarse en casa o en el espacio que destinemos a este fin.

Esta infraestructura debe ser aportada o financiada por la empresa.

Mi consejo, desde el punto de vista de la empresa, es que sea ella quien lo compre y la titular del material y del servicio. De esta manera garantizas que el puesto de trabajo cumple con los requisitos y calidad fijados por la compañía.

Pero otra opción es valorar el material y la infraestructura necesaria pero aportada por el trabajador o trabajadora y pagar un plus en la nómina para sufragar estos gastos. Esta fórmula simplifica el proceso pero cada empleado se montará el puesto como buenamente pueda y, quizás, no cumpliendo con la calidad necesaria para cubrir correctamente el servicio.

En muchas ocasiones se piensa que hacer teletrabajo es simplemente trabajar con un ordenador y una conexión a Internet, pero las necesidades reales no suelen ser coincidir con esa visión.

Los requisitos generales que deben cumplir un puesto de teletrabajo son los siguientes:

  • Espacio propio y dedicado. Evitar utilizar la sala de estar, una habitación compartida para otras actividades, un hueco en la cocina, etc. Psicológicamente tiene importancia que el espacio de trabajo sea sólo para el trabajo y permanezca ordenado.
  • Bien acondicionado. Debe disponer de una buena silla ergonómica, una mesa con espacio suficiente, buena iluminación y ventilación, así como una temperatura adecuada.
  • Ordenador, puede ser un portátil o un sobremesa, potente y actualizado, con el sistema de seguridad que requiera la empresa.
  • Dos pantallas, pueden colocarse en un brazo metálico para ahorrar espacio.
  • Conexión a Internet simétrica con ancho de banda y estabilidad suficiente. Es recomendable disponer de una línea móvil de datos para emergencias si hay una caída de la conexión principal. Un día de trabajo perdido puede compensar el precio un año de una tarifa de datos.
  • Cumplimiento estricto de horario o trabajo por objetivos real. Aquí se abre una compleja línea de debate, pero es importante que este punto esté muy claro y bien definido. Existen numerosas herramientas que permiten controlar ambos aspectos pero lo más importante es que el trabajador tenga claro lo que se espera de su trabajo.
  • Sistema para llamadas y reuniones virtuales: webcam y auricular con micrófono inalámbrico.
  • Las llamadas por teléfono pueden sustituirse por cualquiera de los sistemas existentes: Microsoft Teams, Circuit, Slack, Hangouts, Skype, jitsi, etc. Muchos de ellos permiten incluso tener la app en el ordenador y el móvil.
  • No obstante, es interesante disponer de un teléfono de la compañía para evitar depender del teléfono del trabajador y que su número se haga público perdiendo su privacidad por una parte y vinculando su número privado a la empresa por otra parte.

Concluyendo, lo ideal es que la empresa compre el material necesario y contrate a su nombre los servicios como la conexión a Internet, el teléfono, etc.

Una empresa que se preocupa por el entorno de trabajo de sus empleados gana en todos los sentidos y consigue que se sientan arropados a pesar de trabajar en la distancia.

¿Has teletrabajado alguna vez?, ¿cuál ha sido tu experiencia?